miércoles, 25 de mayo de 2011

"La muerte del ángel" de Piazzolla, en el José Luis Cuevas...



La intempestiva sonoridad y urgencia de los acordes resonaron desgarrando con violencia el ambiente en el patio del Museo José Luis Cuevas como una introducción a una tarde acompañada y provocada por los músicos del Cuarteto Latinoamericano en compañía del bandoneonista argentino César Olguín.
Astor Piazzolla estuvo presente ayer, seguro, a través de aquellas notas que se deslizaron junto con la suavidad de la tarde...




La dulzura de los acordes se pavoneó por el patio, perseguida por momentos por la intensidad que nadie como Piazzolla o el tango sabe imprimir en una composición. Aquellas notas desfilaron invisibles frente a la audiencia inmóvil. Perpleja. Atenta sin un pestañeo a cada compás. Hipnotizada por aquellos cinco músicos que se presentaron para derramar sus ritmos brillantemente ejecutados al interior del claustro; poco conscientes del encantamiento que estaban ejerciendo pero con los ojos brillantes al final de cada melodía al escuchar los aplausos agradecidos de aquellos que acertadamente acudimos a la cita a escuchar, sin saberlo, como se oye "morir a un ángel".


La melancolía tristísima de algunas piezas era de pronto tan palpable como las entrañas sobrecogidas. No se miraron llantos pero entre el público flotaba de pronto una apenada turbación que estallaba en sonrisas al sonido de los aplausos en un gusto masoquista y confeso. Esos lamentos de agonía exhalados por el viejo bandoneón eran capaces de trasladar a cada uno a su pequeño infierno agridulce en un apapacho tibio y envolvente pero cruel al fin; apasionado... Como el tango.



Para Saul Bitrán, ejecutante del primer violín del Cuarteto; "la música de Piazzolla es tango antes que nada. Y el tango abarca muchas posibilidades... Lo importante de Piazzolla es que fue un gran compositor, gran músico... y escogió el tango como su medio de expresión. Creó un género nuevo que es tango pero es tango nuevo y con un toque de genialidad que lo hace muy especial, muy particular. Es música muy cercana a los sentimientos, digamos; no hay ningún barniz de civilización. Es música que va directo al alma y yo creo que para interpretarla correctamente hay que ser así: hay que ser muy directo y 'hay que entrarle', porque es música muy expresiva y lo más refinado que hay en cuanto a emoción, eso sí".


Fue un concierto que agrupó también otros tangos. Caminito, A media luz, Nostalgias, Por una cabeza, El día que me quieras, Niebla del riachuelo, El choclo y otros más cuyas notas escaparon hasta desvanecerse a los pies del singular coloso cautivo del recinto...




18.V.11

"Día nternacional de los Museos"

1 comentarios:

Anónimo dijo...

¿por qué el dolor puede llegar a ser tan exquisito?

Publicar un comentario

Por favor, comenta.

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Blogger Templates