miércoles, 27 de abril de 2011

Antiguo Convento de San Jerónimo. ¨Claustro de Sor Juana ¨.







Hay ocasiones en que la oportunidad se presenta inesperada, de acceder casi subrepticiamente a algún sitio nunca antes visto. Justo este fue el caso del edificio actualmente ocupado por la Universidad del Claustro de Sor Juana.
Si uno lleva sus pasos por la calle de Izazaga y penetra en el número marcado como “92”, se encontrará de pronto, en lo que alguna vez fuera el Convento de San Jerónimo, recinto que habitara Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz. Quien llegó a desempeñarse como contadora y archivista del convento y rechazó en más de una ocasión el cargo de Abadesa. De ella se dice, que llegó a contar allí mismo con una colección bibliográfica que abarcó los cerca de cuatro mil volúmenes, considerada la más rica biblioteca de su tiempo en Latinoamérica.

Al interior del edificio, una vez traspasado el umbral, uno se topa con los restos de algunas columnas que soportaran una estructura situada justo al costado sur de la iglesia de San Jerónimo, en cuyo interior puede apreciarse una placa colocada en 1964 que señala el lugar en que se presume reposan los restos de la poetisa. La penumbra de aquella nave, al interior, va dejando entrever poco a poco y no sin cierta dificultad, varios detalles más; como un dorado retablo hecho de la suma de varias piezas, tal vez destinadas a lugares muy distantes, y tras él, otro de factura neoclásica, situado en el remate, que esconde dos estrechas escaleras de piedra encontradas y embebidas por el muro, que llevan la una: al lugar ocupado por “el Santísimo” y la otra: a las espaldas del sitio correspondiente a la escultura que corona el retablo.
Recorriendo el edificio, cuyos orígenes resultaran de la unión de dos propiedades ampliadas en el año de1585 por Doña Isabel de Guevara con la autorización del Arzobispo Pedro Moya para fundar el primer convento mexicano de monjas jerónimas; puede uno transitar de patio en patio por espacios permanentemente custodiados por viejas columnas de cantera, recorridos a diario por un sinfín de estudiantes que tal vez difícilmente imaginen que aquellos muros resguardaron también, tras la exclaustración de las monjas; un campamento y hospital militar; la sede de la Sociedad Literaria Netzahualcoyotl en la que participara el poeta Manuel Acuña (autor de los conocidos versos; “¡Pues bien! yo necesito / decirte que te adoro / decirte que te quiero / con todo el corazón …”); pasando por las manos del famoso arquitecto Antonio Rivas Mercado -creador de la Columna de la Independencia-, quien heredó la propiedad a sus hijas Antonieta y Alicia; la que posteriormente albergaría desde un hotel de paso hasta el famoso salón de baile “Smyrna Dancing Club”, que fuera frecuentado por Salvador Novo y Xavier Villaurrutia.
La historia del edificio es deslumbrante, sobre todo si uno pensara en ir escarbando en cada una de las etapas para ir uniendo los esbozos pedazo a pedazo, retratando a los distintos personajes que llenaron de vida aquellos interiores; hoy transitados mayormente por jóvenes interesados en arrancarle sus secretos a la Gastronomía o a otras disciplinas. Hay que agregar también que a los estudiantes se suma en el disfrute de cada rincón una conocida pandilla de gatos, que habita y recorre con familiaridad cada uno de los patios, conformando ya una parte habitual del paisaje de este edificio singular.
[“El escribir nunca ha sido dictamen propio, sino fuerza ajena; que les pudiera decir con verdad... Lo que sí es verdad que no negaré (lo uno porque es notorio a todos, y lo otro porque, aunque sea contra mí, me ha hecho Dios la merced de darme grandísimo amor a la verdad) que desde que me rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y poderosa la inclinación a las letras, que ni ajenas reprensiones --que he tenido muchas--, ni propias reflejas --que he hecho no pocas--, han bastado a que deje de seguir este natural impulso que Dios puso en mí…”



Imagenes en tamaño completo presiona  Aqui 

De Claustro Sor Juana

* Parte de la célebre “Respuesta a Sor Filotea de la Cruz” escrita por Sor Juana Inés de la Cruz en marzo de 1691, como contestación a todas las recriminaciones hechas por el obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz, bajo el seudónimo de Sor Filotea de la Cruz.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

está padre!! ¿por qué no aparecen todas las fotos que se ven en picasa, dentro del artículo?

Anónimo dijo...

digo, las fotos están chingonsísimas...y lucirían mucho más en la entrada del blog, no???
saludos.
ya soy fan!!!!!

Armando Diaz dijo...

Pensamos mejor ponerlas al final y que se vean en tamaño comopleto, y tambien para no interrumpir el texto que tan bien escribio Tania ..muchas gracias y aq
ui estaremos enel sitio http://centrohistoricomexico.info

Anónimo dijo...

Buenas Tardes.
ALgunos de ustedes tendrá una foto del Smyrna Dancing Club, seria fabuloso que la pudiera conseguir....

Atte. Ismael
ismoctezuma@hotmail.com

Tania Sánchez Arias dijo...

Si. Sería maravilloso poder incluirla... ¿A ver que encontramos!
Y gracias por tu comentario...

Tania.

Publicar un comentario

Por favor, comenta.

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Blogger Templates